El nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se reflejará en la nómina de febrero

La subida del 3,1% se aplicará con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026, afectando a trabajadores a tiempo completo y parcial.

Imagen genérica de una mano sosteniendo una nómina, con una calculadora y un bolígrafo en un escritorio.
IA

Imagen genérica de una mano sosteniendo una nómina, con una calculadora y un bolígrafo en un escritorio.

El incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), acordado por el Ministerio de Trabajo, se hará efectivo en la nómina de febrero de 2026 con carácter retroactivo desde el 1 de enero, impactando de forma proporcional a la jornada laboral de cada empleado.

La reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no tendrá un impacto uniforme en todos los trabajadores, ya que la cuantía final percibida dependerá directamente de la jornada laboral. Tanto los empleados a tiempo completo como los de jornada parcial verán reflejado este ajuste en sus ingresos mensuales.
El Ministerio de Trabajo, bajo la dirección de la ministra, y los sindicatos, pactaron un aumento del 3,1% del SMI en comparación con el año 2025. Este incremento se aplicará con retroactividad desde el 1 de enero de 2026, lo que implica que la nómina de febrero ya deberá incluir las nuevas cuantías y los atrasos correspondientes al mes de enero.
Para los trabajadores a jornada completa que perciben el salario mínimo, la subida se traduce en un aumento aproximado de 37 euros mensuales en 14 pagas, alcanzando los 1.221 euros brutos al mes. Anualmente, esto representa un total de 17.094 euros brutos. En el caso de jornadas parciales, la cantidad se ajustará de manera proporcional a las horas trabajadas.
La ley establece que el SMI debe aplicarse proporcionalmente a la jornada laboral. Esto significa que, incluso para jornadas inferiores a las 40 horas semanales, existe un salario mínimo legal que las empresas están obligadas a respetar. Por ejemplo, para una jornada de 10 horas semanales, el SMI se fija en 356,13 euros al mes (en 12 pagas), mientras que para 35 horas semanales asciende a 1.246,44 euros mensuales.
Un aspecto relevante es la fiscalidad de este aumento. Aunque se ha anunciado que el nuevo SMI estará exento de tributar en el IRPF, esta exención debe ser confirmada explícitamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Si el mínimo exento no se ajusta, parte de la subida podría verse mermada por las retenciones de Hacienda, reduciendo el impacto real en el salario neto de los trabajadores.