El organismo regulador ha identificado un fenómeno relevante en la dinámica actual: las viviendas que se incorporan al mercado por primera vez, ya sea por herencia o rehabilitación, lo hacen con precios un 16,6% superiores a la media existente. Esta denominada prima de entrada ha experimentado un crecimiento notable en los últimos cuatro años, pasando del 6,2% al 16,6% actual.
La situación en el Archipiélago refleja una presión constante sobre la oferta, que se mantiene limitada frente a una demanda sostenida. Según el Índice Inmobiliario de Fotocasa, el precio medio del alquiler en las islas alcanzó los 16,28 euros por metro cuadrado en mayo, lo que supone un incremento interanual del 8%.
El análisis del Banco de España subraya que la estructura del mercado, dominada mayoritariamente por pequeños propietarios que gestionan una o dos viviendas, influye en la evolución de los precios. La rentabilidad anual del sector, que alcanzó el 9,5% entre 2020 y 2024, ha incentivado la entrada de nuevos inmuebles al parque de alquiler, compensando los temores previos de los arrendadores sobre impagos o deterioros.




