El crecimiento de la población extranjera en el mercado laboral coruñés se ha consolidado como un factor determinante en la evolución demográfica local. Según los datos oficiales, este incremento se produce en un contexto donde la ciudad también registra cifras récord de afiliación total, acercándose a los 98.600 trabajadores en alta laboral, la cifra más elevada desde que se inició la serie estadística en 2011.
Los expertos señalan que este fenómeno responde a necesidades estructurales del mercado, como el envejecimiento de la población local y la falta de relevo generacional. Sectores como la hostelería, la construcción, la agricultura y el cuidado de personas mayores son los que presentan una mayor demanda de mano de obra, encontrando en la inmigración un apoyo fundamental para mantener la actividad económica y el sistema de pensiones.
A pesar de su contribución, la integración de este colectivo presenta retos a largo plazo. Entre los desafíos identificados se encuentran la necesidad de modernizar los servicios públicos para atender a la nueva demografía y la importancia de garantizar la calidad laboral, evitando que los trabajadores extranjeros queden relegados a puestos de baja remuneración o inestabilidad.




