La actuación de la Inspección de Trabajo ha puesto el foco en corregir abusos relacionados con la temporalidad y el uso indebido de figuras contractuales. Según los datos difundidos, se han emitido 719 comunicaciones de infracción a empresas distribuidas por ambas provincias del archipiélago.
El análisis detallado de los contratos reveló diversas irregularidades: 844 superaban los límites legales de duración, 385 cubrían necesidades estructurales de forma temporal y 1.522 correspondían a trabajadores fijos-discontinuos que realizaban una actividad continua durante todo el año.
El sector de la hostelería ha sido uno de los principales beneficiados por estas medidas, concentrando 523 de las regularizaciones de contratos fijos-discontinuos a indefinidos ordinarios. En total, 433 contratos temporales fueron convertidos a indefinidos por exceder los plazos legales, mientras que otros 474 se regularizaron al demostrarse que cubrían puestos de carácter permanente.




