El estudio de impacto ambiental para la instalación de una granja acuícola de lubinas en la costa de La Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, anticipa que los efectos sobre el medio marino serán mínimos tras la construcción. La propuesta, presentada por Gran Canaria Bass Company, busca asegurar la compatibilidad con el entorno actual mediante medidas preventivas y correctoras.
Este estudio, junto al proyecto técnico, se somete a información pública durante 30 días hábiles por la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias. El plan contempla el cultivo de 5.400 toneladas anuales de lubinas en la franja costera entre Punta Góngora y Punta de La Aldea, cumpliendo con el Plan Insular de Ordenación (PIO) y evitando zonas de gorgonias.
Se han considerado las distancias estipuladas en el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura (PROAC) y las relativas a elementos como cuevas marinas, yacimientos arqueológicos, rutas marítimas, cables submarinos y núcleos poblacionales. El documento evalúa seis alternativas para la ubicación de las 24 jaulas marinas, reconociendo que todas supondrán una alteración visual del paisaje.
El proyecto técnico detalla que los 24 viveros flotantes, de 30 metros de diámetro y 20 de profundidad, se anclarán al fondo marino para garantizar la seguridad y minimizar el riesgo de escapes. La superficie solicitada para la concesión es de 472.064,236 metros cuadrados, asegurando una distancia mínima de 22 metros entre la red y el fondo.
El volumen teórico de cultivo es de 339.292 metros cúbicos, con el objetivo de alcanzar las 5.400 toneladas anuales de lubina a partir del sexto año. El presupuesto de ejecución material asciende a 6,82 millones de euros, distribuidos en elementos marinos (3,53 millones), operaciones marítimas (2,27 millones) e instalaciones en tierra (829.000 euros).
Además de lubinas, se contempla la posibilidad de cultivar otras especies de interés acuícola como el medregal o el bocinegro. El puerto de La Aldea servirá como base de operaciones para la construcción y la operativa diaria, utilizando sus instalaciones para el montaje de viveros y el amarre de embarcaciones.
Durante la construcción, se empleará un área de 200 metros cuadrados adyacente a la rampa del puerto para acopio de material y 700 metros cuadrados para montaje. Para la operación diaria, se utilizará una zona de acopio aún por determinar. El suministro de hielo se realizará inicialmente desde la cofradía de pescadores de Agaete, sin descartar la construcción de una fábrica propia.




