Los turismos electrificados ganan terreno en el parque móvil gallego. Tanto los híbridos como los eléctricos puros han experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, siendo cada vez más frecuentes en las carreteras gallegas. En Galicia, estas unidades ya rozan las 100.000, tras multiplicarse casi por cinco desde 2020. A finales de 2025, se registraban cerca de 94.000 turismos electrificados en la comunidad, frente a los apenas 20.300 de hace cinco años. Solo en el último año, el crecimiento fue del 35%, ganando espacio a los motores de combustión. Aunque su presencia aumenta, representan el 6% de los coches que circulan en Galicia, una cifra significativa si se compara con el 1,3% de hace cinco años.
Los datos de la Dirección General de Tráfico confirman la expansión de los eléctricos puros: en solo cinco años, pasaron de 932 unidades a superar las 10.000, multiplicándose por diez. Los híbridos enchufables también han experimentado un crecimiento similar, pasando de un millar en 2020 a 11.000 en la actualidad. No obstante, los híbridos convencionales, aquellos que se autorregan durante la conducción, son los más elegidos por los conductores. A finales de 2025, representaban casi 73.140 unidades, cuatro veces más que en 2020. Su mayor accesibilidad y la no necesidad de un punto de recarga los convierten en la opción preferida.
Los vehículos eléctricos, a pesar de ganar adeptos, experimentan un desarrollo más lento de lo previsto. El precio sigue siendo una barrera importante, junto con las dudas sobre la autonomía y el temor a quedarse sin batería. La imposibilidad de cargar el coche en casa para muchos compradores y la posible limitación de la red de recarga fuera de las ciudades también actúan como frenos. La incertidumbre tecnológica hace que algunos consumidores prefieran esperar a un mayor desarrollo del sector. En este contexto, los eléctricos representan apenas el 0,6% del parque móvil gallego, mientras que los híbridos convencionales suponen el 4,5%.
Los motores diésel, por su parte, pierden peso de forma moderada. Aún constituyen el 62,5% de los coches en circulación en Galicia, con unas un millón de unidades, apenas 14.800 menos que en 2020. La oferta de modelos diésel por parte de los fabricantes se ha reducido ante las exigencias medioambientales y la apuesta por los vehículos electrificados. Los turismos de gasolina resisten, representando el 36% del parque móvil gallego, un 2% más que en 2020, con cerca de 586.300 unidades. Para muchos conductores, ofrecen un mejor equilibrio entre coste, uso y restricciones.
Galicia se mantiene como una de las comunidades con mayor envejecimiento del parque móvil de turismos en España, con una edad media de 15,79 años. Solo Castilla y León y Extremadura superan esta cifra. Según los datos de la Dirección General de Tráfico, el 23% del parque gallego supera los 25 años de antigüedad, y el 52,5% tiene entre 10 y 24 años. Tan solo el 7,5% de los turismos son considerados nuevos, con menos de cuatro años.
Factores como el encarecimiento de los coches nuevos, la mayor durabilidad de los vehículos y la incertidumbre en la transición hacia la electrificación hacen que muchos conductores retrasen la renovación. En el caso de Galicia, también puede influir el envejecimiento de la población.




