Este organismo, que a simple vista parece una mancha translúcida, es uno de los animales más simples conocidos. Sin embargo, ante un estímulo mecánico, responde de inmediato y se aleja del contacto con una agilidad inesperada, según revela un estudio publicado en la revista Current Biology.
El comportamiento de escape no depende de neuronas ni músculos, sino de la organización coordinada de sus cilios. El animal, que mide solo unos milímetros de ancho y unas 20 micras de grosor, se desplaza gracias al batido de decenas de miles de estas estructuras situadas en su cara inferior.
Investigadores de la Universidad de Aix-Marsella, en Francia, observaron que tras un toque suave o incluso una bisección experimental, el organismo modifica casi al instante la orientación de sus cilios y cambia el rumbo de su movimiento. Esta respuesta, denominada mecanosensibilidad, se produce en segundos.
La clave reside en los cuerpos basales de los cilios, que se reorientan de forma coordinada ante una perturbación física. Esta reorganización altera la dirección del batido ciliar, provocando una huida organizada que simula una reacción corporal unificada ante el contacto.
“"La respuesta depende del calcio. Cuando bloquearon determinados canales iónicos o alteraron la disponibilidad de este elemento, el animal dejó de ejecutar el giro de escape."
Los autores también observaron que la respuesta depende del calcio. La señal mecánica desencadena una "cascada" de calcio que se propaga por la capa inferior del cuerpo, activando la reorientación rápida de los cuerpos basales. Esto indica que el tacto se traduce en movimiento sin necesidad de un sistema nervioso centralizado.
Este descubrimiento sugiere que Trichoplax pertenece a un linaje evolutivo muy antiguo, ofreciendo información sobre cómo los primeros animales pudieron coordinarse antes de la aparición de cerebros y neuronas especializadas. Además, proporciona una valiosa pista para la robótica blanda y los materiales activos, sistemas que responden a estímulos y reorganizan su movimiento sin un controlador central.




