La construcción del BAM-IS, iniciada en diciembre de 2024 con el primer corte de chapa, ha alcanzado un punto crucial. La reciente bajada a dique de una macroestructura de casi 600 toneladas en el astillero de Matagorda significa que solo restan tres bloques para completar el buque y proceder a su flotadura.
“"El programa cumple con la planificación prevista, lo que demuestra el compromiso y la eficiencia de todo el equipo involucrado."
Esta macroestructura, compuesta por tres bloques, albergará componentes esenciales como los propulsores cicloidales Voith, una grúa de gran capacidad, una cámara hiperbárica orgánica y la cubierta de trabajo, donde se instalarán los equipos de intervención subacuática. El buque está diseñado para cumplir con los requisitos operativos de la Armada Española, especialmente tras la integración de los submarinos de la clase S-80.
Entre sus capacidades se incluyen la intervención subacuática a grandes profundidades, reparaciones submarinas, rescate de objetos sumergidos, búsqueda y detección de objetos, tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo, protección del patrimonio arqueológico sumergido, y apoyo a la formación de unidades de buceo. Además, el BAM-IS podrá transportar un mini-submarino de rescate y realizar exploraciones con vehículos no tripulados hasta 3.000 metros de profundidad, utilizando un AUV de la empresa noruega Kongsberg.
El proyecto ha generado aproximadamente 1,3 millones de horas de trabajo y unos 1.100 empleos, incluyendo puestos directos, de industria auxiliar y de empresas suministradoras. El nuevo BAM-IS reemplazará al Buque de Salvamento y Rescate Neptuno y será la principal unidad de la Armada para el apoyo a operaciones de buceo, siendo el primer buque español con certificación MOSHIP para actuar como buque nodriza de los sistemas de rescate de submarinos de la OTAN y Estados Unidos.




