La tasa de cobertura autonómica en Andalucía se sitúa casi seis puntos por encima de la media nacional, un fenómeno explicado por los salarios medios en la región, que son inferiores a los del conjunto del país. A nivel estatal, la pensión media de jubilación (1.568,46 euros) supone el 65,25% del sueldo medio (2.403,80 euros) en el primer trimestre.
Esta brecha entre prestaciones y salarios ha mejorado la cobertura en casi diez puntos en la última década. Desde 2016, las pensiones se han revalorizado un 51,2% en España, mientras que los salarios han crecido un 31,2%. La vinculación de las pensiones al IPC y la entrada de cotizaciones más elevadas han impulsado las prestaciones máximas.
La normativa actual permite calcular la prestación sobre los últimos 29 años trabajados, descartando los dos peores, frente a los 25 años anteriores. Los incrementos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los últimos cinco años han mitigado la atonía salarial previa.
Existen diferencias territoriales significativas: Asturias presenta la tasa de cobertura más alta (86,76%), con pensiones de 1.835,89 euros frente a sueldos de 2.115,99 euros. En contraste, la Comunidad de Madrid tiene una cobertura del 59,08%, con pensiones de 1.791,95 euros y salarios de 3.033,15 euros.
Madrid lidera los ingresos salariales, seguida por el País Vasco (2.765,81 euros), Cataluña (2.641,81) y Navarra (2.455,33). Las pensiones más altas se pagan en el País Vasco (1.902,85 euros), Asturias y Madrid. Extremadura (1.339,37 euros) y Galicia (1.349,51 euros) registran las pensiones más bajas.
Esta distribución socioeconómica se mantiene similar a la de hace diez años, cuando Asturias también lideraba la cobertura (69,45%) y Galicia marcaba el mínimo nacional (53,98%).




