Cada primavera, la reapertura de la Heladería Inma en la calle Moreti se convierte en un acontecimiento esperado por los amantes del helado artesanal en Málaga. Este establecimiento, que cierra sus puertas durante los meses de invierno, vuelve a la actividad con la llegada del buen tiempo, generando largas colas y una gran expectación en el barrio de Las Delicias.
Con más de cinco décadas de historia, la heladería abrió sus puertas en 1972 en el distrito de Carretera de Cádiz. A lo largo de los años, se ha consolidado como un pilar de la gastronomía informal malagueña, conocida simplemente como 'la Inma', un nombre que refleja la familiaridad y el arraigo que ha logrado entre los habitantes de la ciudad.
El modelo de negocio estacional de la heladería, que cierra a mediados de octubre y reabre en marzo, contribuye a la expectación anual. Las colas y el sistema de turnos son una imagen habitual en sus días de mayor afluencia, con un servicio ágil que gestiona el gran volumen de público gracias a la coordinación de su equipo.
Entre sus sabores más populares destaca el de Kinder, que se ha convertido en un emblema del local y en el producto más solicitado. A pesar de no contar con una fuerte presencia digital en redes sociales, la heladería mantiene su posición de referencia en la ciudad, demostrando que la calidad y la tradición pueden prevalecer en el panorama gastronómico actual.
Para esta temporada, la Heladería Inma ha introducido tres nuevas propuestas: el 'Sésamo Mix', el 'Cremino de Avellana' y 'Tropicana'. Estas incorporaciones buscan renovar la oferta sin perder la esencia artesanal que caracteriza al establecimiento, ofreciendo opciones que van desde lo cremoso hasta lo especiado.




