Galloper retomará su presencia en España más de veinte años después de su cese comercial. La firma, que inició su andadura en el país en 1998 con modelos derivados del Mitsubishi Montero, volverá a la venta de vehículos a partir de octubre, impulsada por una compañía de capital español.
La nueva etapa de la marca se estrenará con un todoterreno de cinco puertas y un pick-up. Ambos vehículos compartirán un robusto chasis de largueros y travesaños, diseñados tanto para uso profesional como particular, aunque se anticipa que el mercado principal será el primero.
Los nombres comerciales de estos nuevos modelos, que se inspirarán en la geografía montañosa española, serán revelados en septiembre. La plataforma técnica utilizada acumula experiencia de comercialización en diversos mercados internacionales.
Bajo el capó, ambos vehículos contarán con un motor de gasolina 2.0 turboalimentado de origen Mitsubishi, que desarrolla 220 CV. Este propulsor se asociará a una transmisión automática ZF de ocho velocidades con caja reductora. El sistema de tracción integral, desarrollado por BorgWarner, incluirá bloqueo del diferencial trasero y una función de giro para mejorar la maniobrabilidad.
La fabricación de los vehículos se llevará a cabo por Coronet bajo licencia de Dongfeng Zhengzhou. Coronet está también involucrada en la reactivación de Santana Motors en Linares (Jaén), colaborando con Zhengzhou Nissan en la producción de todoterrenos.
En cuanto a la red comercial, Galloper comenzará con 35 concesionarios en España, con el objetivo de expandirse hasta los 60 puntos de venta antes de que finalice el año. Se establecerá un almacén de recambios en Barcelona para dar servicio a la red.
La garantía ofrecida será de tres años, con posibilidad de ampliación hasta seis años o 150.000 kilómetros. La compañía también explora la viabilidad de operaciones de ensamblaje en España y el desarrollo de versiones adaptadas a GLP y sistemas de microhibridación para futuras etiquetas Eco.




