La energía: la conexión clave entre España y Marruecos bajo el Estrecho

España suministró el 8% de la demanda eléctrica marroquí en 2025 y casi una cuarta parte de sus productos petrolíferos, evidenciando una dependencia energética asimétrica.

Imagen de cables eléctricos submarinos bajo el Estrecho de Gibraltar.
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Imagen de cables eléctricos submarinos bajo el Estrecho de Gibraltar.

Los cables submarinos que cruzan el Estrecho de Gibraltar son vitales para el suministro energético de Marruecos, que en 2025 recibió el 8% de su electricidad desde España.

La relación entre España y Marruecos, más allá de las fronteras y la inmigración, tiene una dimensión energética crucial. Los dos interconexiones eléctricas bajo el Estrecho de Gibraltar suministran electricidad al país vecino, cuya importancia ha crecido en los últimos años para el sistema energético marroquí.
Según datos oficiales, en 2025 España exportó a Marruecos aproximadamente 3,9 teravatios hora (TWh) de electricidad, lo que supuso el 8% de la demanda total marroquí (unos 49 TWh). El saldo exportador a favor de España fue de 3.743 gigavatios hora (GWh), el máximo desde 2017 y el cuarto año consecutivo con mayor exportación neta.
Esta dependencia energética marroquí se vuelve relevante en el contexto de las relaciones bilaterales, especialmente tras la crisis migratoria de Ceuta. La conexión energética representa una relación de dependencia inversa: Marruecos necesita más a España para ciertos suministros energéticos de lo que España necesita a Marruecos.
La primera conexión eléctrica entre ambos países data de 1997, con una capacidad inicial de 700 megavatios (MW), ampliada a 1.400 MW en 2006. Las exportaciones españolas han sido clave para el crecimiento del consumo eléctrico marroquí, llegando a representar cerca del 15% de la demanda entre 2007 y 2017.
El cierre del gasoducto Magreb-Europa a finales de 2021, tras la decisión de Argelia de no renovar el contrato, reforzó la importancia de estas conexiones. La electricidad procedente de España se ha convertido en un elemento de estabilidad para el sistema energético marroquí, un papel esencial según expertos como Manuel Antonio Fernández-Villacañas.
La tendencia se mantiene en 2026, con un saldo exportador español de 2.600 GWh hasta julio. Además, España y Marruecos colaboran en una tercera interconexión eléctrica enfocada en energías renovables.
La dependencia energética no se limita a la electricidad. España es también un proveedor principal de productos petrolíferos para Marruecos. En 2025, el país magrebí compró más de tres millones de toneladas de productos petrolíferos a España, cerca del 23% de sus importaciones totales.
El gasóleo fue el producto más demandado, con un 21,5% de las importaciones marroquíes procedentes de España, aunque las ventas españolas de este combustible descendieron un 22,4% interanual. Este retroceso se atribuye, en parte, al aumento del gasóleo ruso en el mercado marroquí tras la prohibición de importaciones por parte de la UE.
A pesar del avance de las renovables, los productos petrolíferos siguen siendo centrales en la economía energética marroquí, representando el 51% de su mix energético en 2025.
Si bien las interconexiones benefician a España al permitir intercambios y estabilidad de red, la relación energética es asimétrica. Marruecos depende significativamente de la Península para su suministro, mientras que España no tiene una dependencia comparable.
Esta diferencia energética añade un factor más a la compleja relación bilateral, marcada por la migración, el comercio, la seguridad y el Sáhara Occidental. El contraste es notable si se compara con la relación con Argelia, proveedor fundamental de gas natural para España, lo que otorga a Argelia una mayor capacidad de presión.