La situación geopolítica en Oriente Próximo está teniendo repercusiones directas en el sector turístico y educativo de Granada. La inestabilidad ha provocado que un instituto de la provincia haya suspendido una movilidad a Turquía por motivos de seguridad, un claro ejemplo de cómo los acontecimientos internacionales afectan a la planificación local.
Las aerolíneas europeas, como el grupo Lufthansa, ya han anunciado cancelaciones masivas de vuelos para ahorrar combustible, mientras que otras compañías como Ryanair y Volotea han advertido de posibles incrementos en los precios de los billetes. En el caso de Volotea, que opera en el Aeropuerto de Granada, se ha comunicado un recargo de 14 euros por billete.
“"La situación ahora es de una calma tensa. Lo peor es el punto de incertidumbre."
Los viajes escolares y los intercambios educativos, que se planifican con meses de antelación, se han visto especialmente afectados. Aunque las reservas de vuelos se realizan en el primer trimestre del curso, la incertidumbre actual ha llevado a cambios en los precios y, en algunos casos, a la retirada de centros educativos de los programas previstos. Las agencias de viajes han asumido gran parte de estos incrementos para no repercutirlos en los clientes.
Además de la situación internacional, el sector ha tenido que lidiar con otros imprevistos. A principios de febrero, algunos centros de Granada, como el IES Soto de Rojas, tuvieron que retrasar viajes a los Países Bajos debido a alertas por fuertes lluvias. Otro instituto, el IES Generalife, tuvo que buscar alternativas por una huelga de controladores aéreos, demostrando la complejidad organizativa de estas movilidades.




