Cádiz desarrolla un sistema satelital para predecir la llegada de basura marina a las playas

Investigadores de la Universidad de Cádiz han creado una herramienta que anticipa con días de antelación la acumulación de residuos en la costa.

Imagen genérica de basura flotando en el mar Mediterráneo.
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Imagen genérica de basura flotando en el mar Mediterráneo.

Investigadores de la Universidad de Cádiz han desarrollado un innovador sistema basado en imágenes satelitales y modelos matemáticos que permite predecir con varios días de antelación la acumulación de basura en las playas, facilitando así su retirada y contención.

El grupo de investigación Estructura y dinámica de ecosistemas acuáticos de la Universidad de Cádiz ha implementado una metodología pionera para la detección y monitorización de residuos en el Mediterráneo. Esta técnica analiza cómo los eventos climáticos extremos, especialmente las lluvias torrenciales, arrastran grandes volúmenes de desechos al mar, formando acumulaciones conocidas como regueros.
El estudio revela que la entrada de plásticos al mar está fuertemente ligada a episodios de fuertes lluvias y al aumento del caudal de los ríos. Los expertos cuantificaron la entrada de 50 toneladas de basura en un periodo de 90 días, lo que refuerza la clasificación del Mediterráneo como una de las principales zonas de acumulación de residuos a nivel global, un hecho ya destacado en investigaciones previas del mismo equipo.

"Los ríos cortos y las áreas urbanas responden casi de inmediato, mientras que los pulsos de descarga de basura desde grandes ríos como el Ródano presentan un retraso de dos a tres días respecto al pico de lluvias."

Andrés Cózar · Investigador de la Universidad de Cádiz y autor del estudio
La herramienta predictiva, actualmente en fase de desarrollo, busca anticipar con días de margen la llegada de estos residuos a las playas tras la detección de una borrasca. Esto permitirá optimizar las tareas de limpieza y activar medidas de contención ambiental de manera más eficiente. Los regueros de basura marina, descritos en el estudio Storyline of an event of marine litter input and windrow formation in the Northwestern Mediterranean Sea, publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, son filamentos de varios metros de ancho que pueden extenderse más de 20 kilómetros, conteniendo plásticos, restos vegetales, polen y mucílago marino.
Los investigadores aplicaron por primera vez en oceanografía la metodología ‘storyline’, utilizada en climatología para hacer más comprensibles los eventos extremos. Este enfoque permitió reconstruir la secuencia completa de un evento de contaminación, desde la formación de borrascas hasta la dispersión de la basura en mar abierto. Durante el estudio, se observó que los residuos podían dispersarse hasta 300 kilómetros de la costa y que, días después, parte de ellos regresaban a las playas.
De las 50 toneladas de basura que entraron al mar en 90 días, 26 toneladas (el 52%) correspondían a material flotante. De este, aproximadamente el 32% se hundiría progresivamente, mientras que el 68% restante acabaría en las playas. Las 24 toneladas restantes se depositaron directamente en los fondos marinos cercanos a la costa, según detalló Cózar.
El objetivo principal de esta investigación es establecer la correlación entre fenómenos climáticos, hidrológicos y oceanográficos para prevenir consecuencias medioambientales irreversibles. Los expertos han constatado que eventos de esta magnitud ocurren, en promedio, cada dos o tres años en el Mediterráneo, y un solo episodio intenso puede alterar significativamente los patrones de acumulación.
El siguiente paso para el equipo de investigación, que ha contado con financiación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y la Agencia Espacial Europea, es automatizar la descarga y análisis de imágenes satelitales para generar alertas tempranas y ofrecer información en tiempo real a las administraciones, anticipando la llegada de basura a playas específicas.