La citricultura valenciana, particularmente la clementina de Castellón, afronta una creciente competencia de Sudáfrica en el mercado europeo. Tras irrumpir con naranjas a raíz del tratado de libre comercio de 2016, los cítricos pequeños sudafricanos han ganado terreno significativamente. Entre septiembre de 2025 y julio de 2026, las exportaciones de esta variedad al continente europeo crecieron un 14,4% respecto al ejercicio anterior, alcanzando las 169.904 toneladas.
Los datos oficiales del Ministerio de Agricultura revelan un aumento del 117% en los envíos de pequeños cítricos de Sudáfrica en solo cinco años, superando en un 55,2% la media de las cinco campañas previas. Esta tendencia ha sido constante, pasando de 78.170 toneladas en la campaña 2020/21 a las 169.904 toneladas actuales. En paralelo, las importaciones de naranjas, aunque han registrado un ligero retroceso respecto a la campaña anterior (324.983 toneladas frente a 336.699), todavía superan en un 6,3% la media de las cinco campañas precedentes.
La Unió Llauradora ha exigido al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y al conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, que tomen medidas ante el incremento de importaciones y el debilitamiento de la citricultura valenciana. La organización reclama que España solicite formalmente a la Comisión Europea la evaluación de la situación y la activación de la cláusula de salvaguardia si se cumplen las condiciones previstas en el Acuerdo de Asociación Económica.
La preocupación se fundamenta en la pérdida de capacidad productiva valenciana, con 16.334 hectáreas de mandarino menos desde 2015. La Unió reconoce que hay múltiples factores en esta caída, pero subraya que la presencia de cítricos sudafricanos se ha más que duplicado en cinco campañas, mientras la producción valenciana afronta problemas estructurales de rentabilidad. "¿Cuántas hectáreas más tenemos que perder para que la política comercial europea se preocupe también por quienes producimos aquí?", se pregunta la organización.
La Unió insta al ministro Cuerpo a utilizar el peso de España para plantear a la Comisión Europea la utilización de los instrumentos de defensa comercial previstos en el acuerdo con los países del África meridional. El Acuerdo de Asociación Económica contempla mecanismos de salvaguardia ante incrementos de importaciones que puedan provocar graves perturbaciones. Por ello, se considera que la evolución de las entradas de cítricos sudafricanos justifica una solicitud formal a Bruselas para una evaluación inmediata.
La organización agraria también interpela al conseller Miguel Barrachina para que la Generalitat reclame públicamente al Gobierno y a la Comisión Europea el uso de los mecanismos comerciales disponibles cuando se cumplan las condiciones establecidas.




