En una reciente entrevista, Raúl Asencio hizo balance de la campaña de Pascua, poniendo de relieve su filosofía basada en la calidad de los ingredientes. Su obrador se ha consolidado como un referente gracias a la selección cuidadosa de productos, desde la mantequilla de Normandía hasta elementos autóctonos.
El artesano ha subrayado la importancia de la despensa local, integrando en sus creaciones productos emblemáticos de la región. Entre ellos, destacan el vino Fondillón, la reconocida sal de Santa Pola y la granada, demostrando un fuerte vínculo con el territorio valenciano.
Esta apuesta por la proximidad no solo garantiza la autenticidad de los sabores, sino que también refleja un compromiso ético y de defensa del producto local. Asencio ha logrado así un equilibrio perfecto entre la sofisticación de la pastelería de alto nivel y la esencia de los sabores más genuinos de nuestra tierra.




