El Consejo de Ministros ha autorizado este martes al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a participar, a través de la SETT, en una inversión de 24,5 millones de euros en la valenciana Attypics Photonics. Esta compañía, impulsada por el empresario Álvaro Gómez-Trénor, nace con el objetivo de desarrollar una fábrica de chips fotónicos en Paterna.
La operación se enmarca en una colaboración público-privada entre la SETT y Baladre Capital, la sociedad patrimonial de la familia Gómez-Trénor. Ambas entidades coinvertirán un total de 50 millones de euros en una primera fase del proyecto, en la que la entidad pública controlará el 49% del capital y Baladre Capital el 51%. El plan contempla, además, una segunda fase con una inversión adicional de 200 millones de euros.
La compañía, constituida el pasado mes de abril, surge a partir de la infraestructura científica y tecnológica singular (ICTS) MICRONANOFABS-NTC de la Universitat Politècnica de València, especializada en la fabricación de chips fotónicos con más de quince años de experiencia. El proyecto pretende dar el salto desde la investigación y el prototipado hacia la producción industrial, con el objetivo de convertirse en un referente privado europeo bajo el modelo denominado 'Lab-to-Fab', según informan desde el ministerio.
Según ha informado el Gobierno, Attypics Photonics ofrecerá servicios de investigación, desarrollo, prototipado, integración y fabricación de circuitos integrados fotónicos para aplicaciones avanzadas. Entre los sectores a los que se dirigen estas tecnologías figuran la salud, las telecomunicaciones, la computación cuántica, la energía, la defensa o la industria aeroespacial.
La primera fase del proyecto se desarrollará en unas nuevas instalaciones que contarán con 1.240 metros cuadrados de salas limpias. El desarrollo completo contempla la construcción de 7.502 metros cuadrados de este tipo de espacios especializados en su emplazamiento definitivo, situado en el término municipal de Paterna. La planta estará preparada para trabajar con obleas de 200 y 300 milímetros, uno de los estándares utilizados en la industria internacional de semiconductores.
La previsión es que esta primera etapa genere alrededor de 100 puestos de trabajo directos altamente cualificados. Una vez culminada la segunda fase, la cifra superará los 300 empleos directos, además del impacto indirecto asociado a la actividad industrial y tecnológica.
La inversión forma parte del Perte Chip, el programa estatal diseñado para reforzar las capacidades industriales españolas en semiconductores y tecnologías estratégicas. Desde el Ejecutivo destacan que Attypics Photonics será una iniciativa singular en el panorama nacional al combinar capacidades de investigación, desarrollo y producción industrial, así como por incorporar materiales emergentes considerados la próxima generación tecnológica de los semiconductores fotónicos.
La autorización del Consejo de Ministros supone un espaldarazo a un proyecto que salió a la luz hace apenas unas semanas. Álvaro Gómez-Trénor constituyó en abril Attypics Photonics como una sociedad especializada en semiconductores y chips fotónicos, además de servicios de consultoría técnica y científica. La empresa tiene como socio único a Baladre Capital, el vehículo inversor de la familia Gómez-Trénor, mientras que el propio empresario figura como administrador único.
La puesta en marcha de Attypics Photonics se produce en un momento en el que la Comunitat Valenciana busca reforzar su posicionamiento en la industria de los semiconductores. En los últimos años, el ecosistema valenciano ha concentrado varios proyectos vinculados al PERTE Chip y a la fotónica integrada, un ámbito en el que la UPV se ha convertido en uno de los principales polos de investigación del país. La futura fábrica de Paterna aspira ahora a trasladar parte de ese conocimiento científico al terreno industrial y productivo.
Cabe recordar que ya está a punto de empezar la construcción de la futura planta piloto de chips fotónicos que se ubicará en el área industrial de L’Eliana y que forma parte de PIXEurope, iniciativa seleccionada por la Empresa Común de Chips de la Unión Europea dentro del programa "Chips for Europe" y vinculada en España al Perte Chip y al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Aunque encabezado por el laboratorio UPVfab y el instituto iTEAM de la UPV, el proyecto está coordinado por Pascual Muñoz y José Capmany y persigue facilitar el paso de la investigación a la fabricación previa a la producción industrial. El objetivo es que empresas tecnológicas, pymes y nuevas compañías puedan validar y probar diseños de chips fotónicos en instalaciones europeas sin depender de centros ubicados fuera del continente.




