La compañía, que tiene su sede en València, ha sido creada con un capital social inicial de 3.000 euros. Se trata de una sociedad unipersonal, donde el único socio es la sociedad patrimonial de la familia, Baladre Capital.
El directivo que ha impulsado esta iniciativa ha estado vinculado principalmente a la empresa familiar y a la inversión a lo largo de su trayectoria. También es consejero en diversas entidades y vehículos inversores, como Coca-Cola Europacific Partners y Global Omnium.
La creación de esta nueva firma se produce en un momento clave para València, ya que la ciudad busca consolidarse como un referente en el sector de la fotónica y los semiconductores. Esta apuesta está impulsada, en parte, por la llegada de fondos vinculados al Perte Chip, que tienen como objetivo reforzar la autonomía tecnológica y el desarrollo industrial en este sector estratégico.



