El grupo El Alto, conocido por su servicio de catering y eventos, se adentra ahora en el sector de la restauración de ticket medio-alto con la iniciativa Valencia Best Places. El objetivo es crear proyectos hosteleros que vayan más allá del plato, ofreciendo una experiencia completa. En este contexto, han adquirido locales como Tatel, Atenea Sky, El Estibador y, como punta de lanza, Maravella.
Recientemente, el grupo ha incorporado el restaurante Saití a su estructura y ha contratado a un reconocido chef para impulsar la creatividad en todas sus marcas. El responsable de Maravella expresa gran ilusión por la evolución del proyecto, que promete nuevas propuestas ambiciosas en el futuro.
En Maravella, el chef muestra su mejor versión, creando un espacio bonito y agradable. El restaurante es capaz de hacer convivir a parejas, grupos de trabajo y eventos corporativos, asegurando que cada cliente disfrute de un momento especial sin molestias. Esto se logra gracias a un sinfín de espacios que se abren y esconden, aprovechando las grandes terrazas y los pequeños porches distribuidos por todo el edificio.
Para dar personalidad a la propuesta, la propiedad gestiona un huerto periférico al restaurante. Aunque no puede nutrirse exclusivamente de él, este huerto de producción, con una superficie considerable, invita al cliente a conocer los ritmos y las tareas del campo de la mano del agricultor.
La propuesta gastronómica de Maravella se basa en una cocina mediterránea evolucionada. El arroz es uno de los pilares del restaurante, ofreciendo una buena colección de variedades (la mayoría secos) y atreviéndose con recetas tradicionales como la paella valenciana o el arròs en fesols i naps, con un punto de cocción acertado y sabores naturales.
Los entrantes se debaten entre la cocina de mercado pura, como los berberechos al vapor o las gambas blancas al ajillo, y platos más evolucionados que buscan dar una nueva cara a ingredientes sencillos, como el puerro a la brasa con remesco de anacardos o las alcachofas con papada. Algunas de estas recetas, bien diseñadas, evidencian una cierta falta de equilibrio en los aliños durante su ejecución.
El grupo El Alto parece haber encontrado un nicho de mercado en la escala intermedia de la gastronomía, ofreciendo comida de calidad por un precio medio de 50 euros en espacios amplios pero agradables. Maravella es un buen ejemplo de esta filosofía, con un gran potencial de éxito.




