La buena marcha de la economía y, sobre todo, del mercado laboral, ha permitido que tanto empresas como particulares en la provincia de Alicante incrementen de forma considerable sus ahorros. Este aumento, que sitúa la cantidad media por residente en 21.000 euros, representa un nuevo récord en la serie histórica.
Aunque la inflación influye en este récord, ya que los ingresos regulares como salarios y pensiones son más elevados, el incremento del ahorro disponible no deja de ser una buena noticia. Este colchón financiero puede venir muy bien para las economías domésticas ante el encarecimiento de la energía y el transporte.
Según los datos más recientes del Banco de España, al cierre del pasado año, los alicantinos acumulaban un total de 43.032 millones de euros en los bancos, lo que supone un aumento de 2.211 millones respecto a 2024. Esta cifra se traduce en 20.732 euros por persona, la cantidad más elevada jamás registrada.
En la distribución de este ahorro, se observa una disminución del dinero en depósitos a plazo, un producto que, tras una ligera recuperación en 2024 por la subida de los tipos de interés, ahora vuelve a retroceder. Al cierre del ejercicio, quedaban 5.378 millones invertidos en estos instrumentos, 686 millones menos que un año antes.
Por el contrario, el incremento del saldo se concentra en las cuentas a la vista, que permiten retirar dinero en cualquier momento. Estas suman 37.630 millones de euros, con un aumento de 2.883 millones. Las entidades bancarias están potenciando este producto para captar nuevos clientes, ya que consideran que ya tienen suficientes hipotecas contratadas.
Paralelamente al aumento del ahorro, los datos del Banco de España también muestran un repunte del endeudamiento privado en la provincia. El saldo vivo de los créditos con clientes alicantinos asciende a 32.474 millones de euros, 1.440 millones más que el año anterior. Este aumento refleja una mayor inversión empresarial, pero también la necesidad de muchos hogares de recurrir a créditos al consumo para hacer frente a sus gastos, un fenómeno que los expertos empiezan a advertir.




