La situación ha generado una fuerte inquietud entre los profesionales del sector. Uno de los casos más recientes ha tenido lugar en una granja de Aras de los Olmos, donde las aves carroñeras han atacado ovejas y corderos recién nacidos. Los ganaderos afectados señalan que la rapidez con la que se producen estos sucesos hace prácticamente imposible la intervención para evitar la muerte de los animales.
Desde la organización agraria critican la gestión administrativa actual para solicitar ayudas. Según explican, el procedimiento para obtener indemnizaciones es excesivamente farragoso y las cuantías fijadas no tienen en cuenta los daños indirectos que sufren las explotaciones. Además, denuncian retrasos significativos en el cobro de las compensaciones económicas.
Ante esta problemática, los ganaderos reclaman un sistema de indemnizaciones más ágil y ajustado a la realidad del campo. Asimismo, solicitan un censo actualizado de la población de buitres en la Comunidad Valenciana y zonas limítrofes para evaluar el impacto real e implementar medidas de disuasión eficaces en abrevaderos y balsas.




