Según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, el beneficio de la compañía se ha situado en 23,1 millones de euros, un 8% menos que en 2024. La dirección de la empresa ha atribuido este comportamiento a una reorganización interna de sus servicios de naviera, que ha afectado al volumen de negocio global.
A pesar de la caída en la facturación, el resultado de explotación ha experimentado una mejora significativa, al crecer más de un 30% hasta alcanzar los 34,9 millones de euros. La actividad se ha concentrado principalmente en los servicios de carga, descarga y ocupación portuaria, con una aportación mayoritaria procedente del mercado europeo.
La sociedad mantiene una plantilla estable de 105 empleados y ha reforzado su posición de caja, con una tesorería disponible que ha pasado de 7,9 a 10,5 millones de euros. De cara al futuro, la entidad prevé mantener un nivel de actividad similar y continuar aprovechando su ubicación estratégica en el Mediterráneo Occidental.
Por otro lado, las obras para la nueva terminal de contenedores en la ampliación norte del Puerto de Valencia, adjudicadas a la filial Terminal Investment Limited, continúan en marcha. La gestión de esta infraestructura, con una concesión de 50 años, se mantiene como un pilar fundamental para el desarrollo portuario de la ciudad.




