La subida de los tipos de interés del BCE: cómo afecta a tus ahorros

El Banco Central Europeo se prepara para una posible subida de los tipos de interés, un cambio que tendrá consecuencias en los depósitos y cuentas de los ciudadanos.

Imagen genérica de billetes y monedas de euro.
IA

Imagen genérica de billetes y monedas de euro.

El próximo 11 de junio, el Banco Central Europeo (BCE) podría anunciar una subida de los tipos de interés, lo que supondría un cambio significativo respecto a la dinámica actual y tendría repercusiones directas en las cuentas y depósitos de los ciudadanos.

Los mercados financieros anticipan con alta probabilidad una subida de 25 puntos básicos en la facilidad de depósito, que actualmente se encuentra en el 2%. Si Christine Lagarde confirma este movimiento, sería la primera subida desde septiembre de 2023 y marcaría el inicio de una nueva tendencia. "Cada vez que el BCE mueve los tipos, los focos apuntan al euríbor y a las hipotecas. Pero la otra cara de la moneda, la del ahorro, suele quedarse en un segundo plano", destaca Antonio Gallardo, experto financiero de Banqmi.
Los tipos oficiales del BCE no solo son una referencia para el crédito hipotecario, sino que también marcan el coste de oportunidad del dinero que la banca capta de los clientes minoristas. Cuando los tipos suben, los depósitos a plazo, las cuentas remuneradas y los fondos monetarios tienden a mejorar su rentabilidad. Sin embargo, la transmisión de estos cambios por parte de las entidades bancarias suele ser asimétrica: las bajadas se trasladan rápidamente al pasivo, mientras que las subidas se aplican con más lentitud.
En el contexto español, el sector bancario cuenta con un exceso de liquidez, en parte gracias a los préstamos TLTRO del BCE. Esto hace que la urgencia por captar depósitos minoristas sea menor para las grandes entidades. Aun así, la perspectiva de una nueva subida de tipos ya está impulsando ofertas, concentradas principalmente en entidades más pequeñas, neobancos y plataformas paneuropeas.
Las cuentas remuneradas, según Alessio Zambón, responsable de Marketing de Banco Mediolanum, funcionan de manera más gradual. "Con subidas de tipos, pueden mejorar su rentabilidad, pero suelen seguir por debajo de los depósitos a plazo". La diferencia entre dejar 20.000 euros en una cuenta corriente y colocarlos al 3% supera los 600 euros brutos anuales, una brecha que se ensancha con el incremento de los tipos.
A partir del jueves, si la subida se confirma, la banca tendrá más incentivos para competir por el pasivo ante una mayor demanda de crédito empresarial. No obstante, se espera que la gran banca se centre más en ofertas personalizadas para clientes premium que en campañas generales. "La pasividad –dinero parado en una cuenta corriente sin remunerar mientras los precios suben– se convierte en un coste muy concreto", concluye Zambón, quien recomienda ser activo con los ahorros y buscar mejores ofertas para no perder poder adquisitivo.