La subasta de bienes de Frost-trol en Cabanes cierra su primera fase con éxito

La venta de maquinaria y bienes muebles de la antigua empresa de refrigeración industrial ha generado un millar de ofertas de casi 200 participantes.

Imagen genérica de maquinaria industrial en una fábrica.
IA

Imagen genérica de maquinaria industrial en una fábrica.

La primera fase de la subasta de los bienes de Frost-trol, la antigua empresa de refrigeración industrial de Cabanes, ha concluido con éxito, atrayendo a cerca de 200 participantes y generando un millar de ofertas por la maquinaria y los bienes muebles.

Esta fase, que finalizó el jueves, ha visto cómo una unidad industrial valorada en 3,8 millones de euros se ha vendido por 2 millones de euros. La subasta de la nave industrial, la parte de mayor valor, concluye este viernes, con una valoración de 21,8 millones de euros y un precio de salida de 10,9 millones de euros.
En la primera etapa, se pusieron a la venta unas sesenta unidades de maquinaria, con un valor total de más de ocho millones de euros. De estos, 3,8 millones correspondían a la unidad industrial, especializada en líneas de Finn Power y pintura epoxi, y el resto a existencias valoradas en 4,3 millones de euros. Las ofertas rozaron las 200, destacando la compra de la línea productiva por más de la mitad del precio de salida. La marca Frost-trol también fue subastada, recibiendo una oferta de 100 euros.
La nave industrial, considerada la joya de la corona de la antigua Frost-trol, tiene una superficie de más de 47.000 metros cuadrados, divididos en tres fincas registrales. Está situada en el sector S-4 del PGOU de Cabanes, dentro del corredor logístico CV-10/AP-7. La fábrica, con solo seis años de historia, fue inaugurada en 2020, cuando Frost-trol era un referente en la fabricación de refrigeradores industriales y empleaba a más de 500 trabajadores.
Los problemas de la empresa comenzaron en 2021 con un fraude interno que provocó un impacto de 14 millones de euros en existencias. A pesar de mantener una facturación de 45 millones de euros en 2024, los problemas financieros llevaron a la falta de circulante, impidiendo atender a los proveedores. En 2025, la empresa cesó su actividad, despidió a la plantilla y entró en concurso de acreedores. Ahora, se espera ver si un inversor adquiere la nave industrial para impulsar una nueva actividad, ya que la marca y la unidad productiva ya han sido adquiridas.