La empresa Aigües de Sagunt, que gestiona el ciclo integral del agua en la capital del Camp de Morvedre, afronta el tramo final de su concesión, que finaliza en 2034. Con este horizonte, la compañía, participada por el ayuntamiento y Aguas de València, prepara medidas para financiar inversiones prioritarias, especialmente las destinadas a mitigar el riesgo de inundaciones.
Tras la aprobación por parte del consejo de administración de una subida en el recibo doméstico de cerca de 17 euros anuales y un plan de obras de 17,4 millones de euros para mejorar la red, el próximo paso será su aprobación plenaria. La Comisión de Precios de la Generalitat deberá dar el visto bueno definitivo para la entrada en vigor de la nueva tarifa.
Mientras tanto, Aigües de Sagunt aprobó las cuentas y el informe de gestión de 2025, que muestran beneficios de cerca de 675.000 euros y una cifra de negocios de 11,8 millones. De esta cantidad, casi 5,9 millones provienen de la venta de agua, 3,9 millones de inversiones y 1,5 millones del alcantarillado.
El número de abonados al servicio de agua en Sagunt alcanzó su máximo con casi 43.000, de los cuales 37.500 son domésticos y 4.750 industriales. El rendimiento hidráulico, uno de los puntos destacados del balance, se situó en el 73% en 2025, un retroceso respecto a los dos años anteriores. Esta bajada se explica por las fugas, tanto estructurales como accidentales, incluyendo una significativa en la zona de Pedres Blaves a mediados de diciembre, que dejó a miles de usuarios sin suministro.
Otros factores que contribuyen a la pérdida de agua son el consumo municipal, los enganches ilegales a la red y el aumento de las actividades operativas, como las desinfecciones de las nuevas tuberías. El informe también advierte sobre los posibles impactos indirectos de la tensión bélica en Oriente Medio en el incremento de los costes energéticos y de materias primas.




