Según datos del Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, esta cifra representa un aumento del 26% respecto al mismo periodo del año anterior y un 4% más que al cierre de 2025. La demanda se concentra especialmente en grandes ciudades y sus áreas metropolitanas.
Barcelona se consolida como la ciudad con mayor tensión, registrando 453 personas interesadas por cada piso que sale al mercado. Aunque este valor supone una ligera bajada trimestral, la capital catalana continúa muy por encima del resto de provincias. Le siguen Vizcaya, con 191 interesados, y Baleares, con 147. Otras provincias que superan el centenar de interesados son Zaragoza (127), Álava (122), Madrid (118), Las Palmas (115), Girona (109) y Santa Cruz de Tenerife (101).
El informe destaca un
“"efecto desbordamiento"
desde Madrid y Barcelona hacia provincias limítrofes y áreas metropolitanas. Esto explica la elevada presión en zonas como Tarragona (93), Guadalajara (92), Toledo (73) y Lleida (58). La Comunidad Valenciana también muestra niveles altos, con Valencia (85), Alicante (47) y Castellón (39) entre las provincias con mayor demanda.
En el otro extremo, provincias como Badajoz (12), Ávila (11) y Jaén (10) mantienen una demanda en parámetros considerados normales, con menos de 25 interesados por vivienda. La falta de oferta continúa siendo un factor clave, con una proyección de caída del 2,1% en el parque de viviendas de alquiler para 2026, lo que supondría 14.391 inmuebles menos.
Esta escalada de la tensión también se refleja en los precios. El alquiler medio en España alcanzó los 1.205 euros mensuales en el primer trimestre de 2026, un 5,1% más que el año anterior. Doce provincias ya superan la barrera de los 1.000 euros al mes, incluyendo Baleares (1.676 euros), Barcelona (1.644), Madrid (1.606), Valencia (1.159) y Alicante (1.022).




