La firma cerámica Azteca, con cerca de 60 años de historia, no ha logrado encontrar un comprador interesado en retomar su actividad durante el proceso concursal. Por este motivo, la maquinaria y la nave industrial saldrán a la venta mediante subasta en dos lotes a partir del próximo mes de septiembre. La compañía, que llegó a emplear a más de 100 trabajadores y a facturar más de 30 millones de euros, seguirá así el camino de otras empresas emblemáticas de Castellón que han cerrado recientemente.
Según ha informado el administrador concursal, el plazo para el traspaso de la unidad productiva ya ha finalizado sin que se haya concretado ninguna oferta. La subasta, que se realizará durante los próximos cuatro meses, se dividirá en dos partes: por un lado, la maquinaria, y por otro, la nave industrial. La azulejera de l'Alcora no ha podido superar sus problemas económicos, agravados por el alza de los costes energéticos a raíz de la guerra de Ucrania. En 2024, su endeudamiento ascendía a 11,8 millones de euros y las pérdidas a 2,1 millones, con una facturación que había bajado un 12% respecto al año anterior.
A pesar de la gravedad del cierre, la compañía formalizó a principios de año un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción que afectó a la totalidad de los 118 empleados. El pacto con los sindicatos (UGT y CCOO) incluyó el compromiso de la empresa de abonar las indemnizaciones por despido con fondos propios, sin tener que esperar al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). El ERE abarcaba las plantillas de las mercantiles del grupo -Azteca, Horkios, Kerstone y Kilion- y establecía una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
El sector azulejero pierde así una firma de referencia, aunque la producción y facturación global del sector han mejorado en 2025 respecto al año anterior, demostrando su resiliencia. En los últimos cinco años, la cifra de empresas del sector ha caído cerca de un 29%, pasando de 170 firmas en 2019 a 120 en 2025, según datos de la Seguridad Social. Esta tendencia hacia una mayor concentración empresarial ha llevado a grandes grupos como Pamesa a adquirir otras compañías, como Natucer, Best Surface y Tau Cerámica.




