La plantilla, compuesta por 79 personas (35 en Tutto Piccolo y el resto en una filial), ve en el aire el futuro de sus puestos de trabajo. Tras un periodo sin producción, se prevé un proceso de liquidación y un ERE de extinción dentro del concurso de acreedores, que aún espera aprobación judicial y la designación del administrador concursal.
Profunda preocupación ante la falta de liquidez de la empresa, lo que genera incertidumbre respecto a la capacidad de hacer frente a los pagos pendientes, incluyendo nóminas, atrasos e indemnizaciones.
Los trabajadores destacan que continúan vinculados contractualmente a la empresa, lo que les impide acceder a prestaciones por desempleo, agravando su situación económica y personal. Esta semana se encuentran de vacaciones retribuidas, como acordaron con la empresa, y a partir del 21 de abril deberían reincorporarse.
Sin embargo, la falta de producción podría derivar en un permiso retribuido hasta que la administración concursal concrete el futuro. El traspaso de la explotación de la marca Tutto Piccolo al grupo catalán Talaman podría salvar algunos puestos de trabajo vinculados a los puntos de venta, pero no el resto de la plantilla, incluyendo trabajadores vinculados a la firma desde su nacimiento en 1982.




