IFF Benicarló construirá un edificio icónico para su nuevo laboratorio de I+D

La multinacional IFF Benicarló proyecta un centro de investigación de fragancias y oficinas con arquitectura de vanguardia, visible desde la estación de tren.

Imagen de un edificio moderno y vanguardista, con grandes ventanales, cerca de una estación de tren.
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Imagen de un edificio moderno y vanguardista, con grandes ventanales, cerca de una estación de tren.

La multinacional IFF Benicarló tiene previsto construir un edificio de arquitectura vanguardista que albergará su nuevo laboratorio de investigación y las oficinas, siendo la primera imagen para los pasajeros que llegan a la estación de Benicarló.

Esta iniciativa de la compañía IFF Benicarló implica el derribo del extremo más cercano a la estación de las naves actuales, que se encuentran deterioradas y cubiertas de grafitis. En su lugar, se levantará un inmueble con un diseño distintivo, que no solo será la sede del laboratorio de investigación y las oficinas, sino que también tendrá detrás una nueva planta de producción de hidrógeno verde.
El Ayuntamiento de Benicarló ya ha iniciado la tramitación del estudio de detalle necesario para reordenar la parcela de 58.878 metros cuadrados. Esta parcela está situada entre la avenida Felipe Klein y la calle Febrer Soriano, donde la empresa ya posee su planta productiva. El objetivo es unificar el terreno, demoler las instalaciones existentes y construir el centro de I+D de fragancias e ingredientes, anunciado el pasado mes de noviembre.
El nuevo laboratorio se especializará en el desarrollo de moléculas aromáticas más eficientes y con menor impacto ambiental, así como en procesos de biocatálisis para reducir el uso de disolventes. Además, investigará tecnologías limpias, el reciclaje de subproductos y la optimización energética. El edificio de investigación tendrá una altura máxima de 10 metros.

Se trata de una apuesta global de IFF por la innovación, que convertirá a Benicarló en un nodo clave dentro de su red internacional de centros de I+D.

Fuentes de la compañía destacan que esta inversión no se limitará a la construcción del edificio, sino que incluirá la adquisición de tecnología avanzada, equipamiento científico de última generación y programas de colaboración con instituciones académicas y científicas, tanto nacionales como internacionales. IFF Benicarló busca atraer a proveedores especializados, empresas auxiliares, consultoras tecnológicas y startups, además de científicos e ingenieros de todo el mundo, manteniendo una estrecha cooperación con universidades y centros tecnológicos.
El proyecto energético se llevará a cabo en colaboración con Iberdrola Clientes, que será la propietaria de la planta de generación de hidrógeno verde. Este suministro permitirá descarbonizar los procesos productivos actuales y sustituir el hidrógeno gris por hidrógeno verde. IFF, por su parte, será la titular de la planta de almacenamiento y compresión del hidrógeno.
La multinacional norteamericana, con sede en Augusta, también prevé instalar placas solares en la cubierta de tres edificios cercanos a la futura planta y en las marquesinas del aparcamiento, con el objetivo de que la mayor parte de la energía consumida sea de origen limpio.
Actualmente, la planta de Benicarló tiene una capacidad de producción de 18.513 toneladas anuales de productos químicos para perfumería y cosmética. Sus nueve unidades productivas manejan 608 tipos de materias primas y más de 2.000 procesos para obtener una amplia gama de productos finales.
Aunque IFF es el referente principal del sector químico en la localidad, no es la única empresa. Vibrantz Benicarló, del Grupo Vibrantz Technologies, ha obtenido la prórroga hasta enero de 2049 de la Declaración de Interés Comunitario (DIC) para su planta productiva, situada en la carretera de la Fossa d’en Pastor. Esta autorización, que afecta a una treintena de empleados, era crucial para evitar el traslado de la fábrica.
El recinto de Vibrantz perteneció a Pinturas Benicarló desde 1998, cuando se construyó la primera nave. Posteriormente, se amplió en 2004 y 2013 con dos nuevas naves, y en 2015 se ampliaron las oficinas y se habilitó un laboratorio. Tras su integración en la estructura de la extinta Ferro en 2016, la fábrica experimentó una nueva ampliación con un almacén exterior para productos químicos, y en 2018 se instaló un sistema contra incendios para adaptarse a la normativa de seguridad industrial.