Esta operación, enmarcada en una colaboración público-privada, tiene como objetivo establecer en España un estudio de cine independiente capaz de abordar proyectos internacionales de gran envergadura. Según ha informado el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, la iniciativa permitirá producir títulos competitivos a escala global, además de retener la propiedad intelectual nacional.
La nueva compañía, vinculada a la corporación británica Good Films, se ubicará en las instalaciones alicantinas. La administración central destaca que este proyecto generará un efecto tractor en el ámbito audiovisual, incentivando el empleo local, el desarrollo de planes de formación y la atracción de talento cualificado.
Las previsiones económicas apuntan a una inversión directa de 215 millones de euros en los primeros cinco años, a los que habría que sumar 390 millones más derivados de efectos indirectos. La actividad movilizará un ecosistema de profesionales técnicos, artísticos y empresas auxiliares de diversos sectores, desde la logística hasta los servicios creativos digitales.
La productora ha confirmado que tiene previsto rodar veinte películas en una década en la Ciudad de la Luz. Entre los títulos anunciados se encuentran People of the book, que ya ha iniciado el rodaje, así como American paradise y Man who stole the sky.




