El diseño impulsa las compras, pero la falsificación amenaza a las empresas

Una nueva encuesta de la Euipo revela que los consumidores europeos valoran el diseño, pero las imitaciones causan pérdidas millonarias.

Imagen genérica de un premio de diseño europeo.
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Imagen genérica de un premio de diseño europeo.

La valoración del diseño por parte de los consumidores europeos, especialmente los más jóvenes, se ha consolidado, pero la falsificación de productos representa una amenaza económica significativa para las empresas.

Según una nueva encuesta de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo), casi tres de cada cuatro ciudadanos de la UE están dispuestos a pagar más por productos mejor diseñados. Esta tendencia es especialmente marcada entre los consumidores más jóvenes. Los datos revelan que el 72% de los consumidores europeos considera importante el diseño a la hora de elegir una compra, y el 73% estaría dispuesto a asumir un precio superior por propuestas estéticas y funcionales más cuidadas. En España, este porcentaje también alcanza el 73%.
La influencia del diseño es aún mayor entre los jóvenes de 18 a 24 años, donde el 80% afirma que impacta en sus decisiones de compra. Sectores como el mobiliario y la moda destacan por el peso que el diseño tiene en la percepción de valor de los consumidores.
Sin embargo, el atractivo comercial del diseño incrementa su exposición a la falsificación. La Euipo advierte que los productos que imitan diseños originales generan pérdidas millonarias para las empresas europeas. Solo en los sectores de la confección, la joyería y los bolsos, las pérdidas superan los 14.000 millones de euros anuales en la UE. En España, el impacto económico rebasa los 1.200 millones de euros al año.
Para el director ejecutivo de la Euipo, João Negrão, el diseño constituye una de las principales ventajas competitivas de Europa, y su protección es esencial para impulsar la innovación, fortalecer la competitividad empresarial y fomentar el crecimiento económico.
El auge del comercio electrónico y las redes sociales han impulsado la extensión de productos falsificados que imitan la apariencia de los originales. Alrededor del 13% de los europeos reconocen haber comprado deliberadamente productos falsificados, una cifra que se eleva al 26% entre los consumidores más jóvenes (15-24 años).
La industria de la moda y la confección sufre pérdidas anuales estimadas en 12.000 millones de euros, mientras que los bolsos, joyas y relojes falsificados generan pérdidas de unos 2.700 millones de euros anuales en la UE. En España, la falsificación causa pérdidas de 1.000 millones de euros en confección y 265 millones en bolsos, joyería y relojería.
Las pymes son especialmente vulnerables a la infracción de diseños, ya que a menudo dependen de pocos diseños distintivos y tienen capacidad limitada para hacer valer sus derechos. Además, los productos falsificados pueden suponer graves riesgos para la salud, la seguridad y el medio ambiente, ya que no suelen cumplir las normas de seguridad y calidad. El comercio de falsificaciones también se asocia a redes de delincuencia organizada y, en algunos casos, a explotación laboral.
Los sectores basados en el diseño representan una parte significativa de la actividad económica y el empleo en la UE, dando trabajo a unos 28 millones de personas y generando más del 16% del PIB comunitario. Las pequeñas empresas que registran sus diseños generan casi un 30% más de ingresos por empleado y pagan salarios un 25% más elevados, aunque solo el 1% de las pymes de la UE tienen derechos de diseño registrados.
La Euipo promueve activamente la protección de los diseños, especialmente para las pymes, mediante sistemas de apoyo financiero, servicios de asesoramiento y herramientas de observancia. También coopera con Europol, Frontex y autoridades policiales para combatir la delincuencia en propiedad intelectual.
Los Premios DesignEuropa reconocen los diseños sobresalientes y a sus creadores, destacando la importancia de la protección de los diseños y su contribución a la cultura y la vida cotidiana. Una reciente reforma legislativa ha simplificado los procedimientos y reducido los costes para la protección de diseños en la UE.
El registro de un diseño de la UE ofrece protección rápida y rentable en todo el mercado comunitario mediante una única solicitud en línea. La tasa de solicitud comienza en 350 euros, y los diseños registrados son ejecutables en los 27 Estados miembros, con una duración de hasta 25 años.