Conselleria y UJI colaboran en el control biológico de la mosca de la cereza

Un programa experimental busca combatir la Drosophila suzukii con un parasitoide natural para proteger los cultivos de cereza y frutos rojos en la Comunitat Valenciana.

Imagen de una cereza con un insecto, representando la plaga de la mosca de alas manchadas en un cultivo valenciano.
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Imagen de una cereza con un insecto, representando la plaga de la mosca de alas manchadas en un cultivo valenciano.

La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, en colaboración con la Universitat Jaume I de Castelló (UJI), ha iniciado un programa de control biológico para combatir la Drosophila suzukii, conocida como mosca de alas manchadas, que amenaza los cultivos de cereza y frutos rojos en la Comunitat Valenciana.

Este proyecto innovador busca una solución sostenible para una plaga que perfora los frutos sanos en fase de maduración, causando daños significativos. La iniciativa consiste en la suelta experimental del parasitoide Ganaspis kimorum, un enemigo natural específico de esta mosca, que se establecerá inicialmente en dos áreas productoras clave: las zonas de cultivo de cereza en la provincia de Castellón y en la Montaña de Alicante.
La fase piloto es un paso previo esencial para el despliegue definitivo. Si se logra el éxito en la instalación del parasitoide y se garantiza el respeto a la biodiversidad endémica, el objetivo a medio plazo es realizar sueltas de refuerzo. Esto permitirá que el Ganaspis kimorum se establezca de manera natural en el sistema, manteniendo los niveles de la plaga por debajo de los umbrales de daño económico.
Esta medida complementa el reparto reciente de un insecticida biológico de bajo impacto ambiental (spinosad) por parte de la Conselleria. Este producto, distribuido de forma gratuita, protegerá alrededor de 650 hectáreas de cultivo de cerezo en comarcas como El Comtat, La Marina Alta, La Marina Baixa, L'Alacantí, L'Alcoià y L'Alt Vinalopó. El uso de este insecticida, junto con el control biológico, busca minimizar los residuos en la fruta y asegurar un control adecuado de la plaga con el mínimo impacto ambiental.
El Servicio de Sanidad Vegetal también realiza un seguimiento continuo del ciclo biológico de la Drosophila suzukii y recomienda la aplicación de tratamientos insecticidas, especialmente en parcelas con fruta en fases iniciales de maduración o que registraron daños importantes en la campaña anterior. Es crucial proteger la cosecha madura dado el rápido desarrollo de la plaga y combinar los tratamientos con medidas profilácticas, evitando dejar fruta sin recolectar tanto en el árbol como en el suelo. Los tratamientos cebo no resultan eficaces, por lo que las aplicaciones deben ser generalizadas para una buena cobertura del árbol.