Este procedimiento podría implicar la salida de hasta 748 empleados en España, lo que representa cerca del 6,8% de la plantilla total de la firma, que cuenta con alrededor de 11.000 personas. El ERE se tramita en siete centros de trabajo, incluyendo el de Valencia, además de los ubicados en Madrid, Barcelona, Asturias, Sevilla, Málaga y Cádiz.
La dirección de la empresa confirmó el alcance máximo del expediente tras la primera reunión oficial, donde se constituyó la mesa de negociación y se inició un período de consultas de 30 días con la representación de los trabajadores. Según la compañía, este proceso responde a la aceleración del cambio tecnológico y a la evolución de las necesidades de los clientes, buscando adaptar las capacidades organizativas para garantizar la sostenibilidad económica y operativa a medio y largo plazo. El ajuste se centrará principalmente en empleados sin proyecto asignado.
“"El procedimiento se desarrollará en un marco de diálogo constructivo y negociación de buena fe, con respeto hacia las personas potencialmente afectadas y cumpliendo la normativa laboral vigente."
Por su parte, el sindicato Co.bas ha manifestado que su prioridad en la negociación será el mantenimiento del empleo. Esta organización considera que existen alternativas al despido, como prejubilaciones o salidas voluntarias, para adaptar la empresa al contexto actual. El sindicato también cuestiona el argumento de la elevada desasignación de proyectos, señalando que el porcentaje actual es inferior al registrado en 2020.
En la misma línea, la sección sindical de Comisiones Obreras (CCOO) en la compañía ha rechazado el expediente y ha atribuido la situación a una "nula gestión estratégica" por parte de la dirección, más que al impacto de la inteligencia artificial. El sindicato ha avanzado que participará en la mesa de negociación con el objetivo de proteger el empleo y reducir al máximo el número de despidos.




