Unións Agrarias pide a la distribución priorizar la leche gallega en marcas blancas

El sindicato agrario busca frenar la caída de precios que amenaza con pérdidas millonarias para los productores lácteos de Galicia.

Imagen genérica de un vaso de leche sobre una mesa de madera, con fondo de granja lechera.
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Imagen genérica de un vaso de leche sobre una mesa de madera, con fondo de granja lechera.

Unións Agrarias (UUAA) ha solicitado a la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) que las marcas blancas prioricen la leche y derivados de origen y envasado en España.

Esta petición, formulada el pasado miércoles, busca contener los efectos de la drástica bajada de precios de la leche en origen, que está provocando importantes pérdidas en las rentas de los productores lácteos gallegos. La iniciativa pretende que la comercialización de estos productos se rija por una filosofía de apoyo al producto nacional.

"Se trata de poner coto a los efectos directos en las rentas de los productores lácteos gallegos de la bajada salvaje en los precios de la leche en origen llevada a cabo por las industrias."

un portavoz de Unións Agrarias
Por su parte, ASEDAS, que agrupa al 80% de los supermercados en España con más de 19.400 establecimientos, ha manifestado su apoyo a la situación de los ganaderos. La asociación ha hecho un llamamiento a la industria para que retome criterios de mercado estrictos en la firma de los contratos de aprovisionamiento, mostrando solidaridad con el sector.
Los representantes de la organización agraria han subrayado la pérdida de competitividad de Galicia en cuanto al precio medio que perciben los ganaderos. Se han registrado diferencias significativas con otras comunidades, como Castilla y León y Asturias, del 13,5% y 24,3% respectivamente. UUAA advierte que, sin una corrección en los precios, las pérdidas en las ganaderías gallegas podrían ascender a 186 millones de euros, con un promedio de 38.000 euros por cada una de las 4.893 explotaciones que aún están operativas.
Además, Unións Agrarias y ASEDAS han coincidido en la necesidad de modificar los contratos de recogida de leche. Estos contratos fueron impuestos unilateralmente por las industrias y aceptados por los productores bajo presión y temor a que se les paralizara la recogida. Ambas organizaciones consideran que esta práctica perjudica el buen funcionamiento de la cadena de valor del producto.