Este fondo, establecido en julio de 2020, funcionó como un mecanismo extraordinario de último recurso para ofrecer apoyo público temporal a empresas estratégicas viables que sufrieron un impacto severo debido a la crisis de la COVID-19. Su objetivo principal fue asegurar la continuidad de la actividad empresarial, salvaguardar sectores clave y proteger el empleo.
Las ayudas proporcionadas han sido cruciales para mantener la viabilidad de numerosas empresas, contribuyendo a la preservación de más de 60.000 puestos de trabajo en el momento de su concesión. Actualmente, las compañías que recibieron apoyo emplean conjuntamente a más de 69.000 personas, evidenciando la recuperación de su actividad tras la pandemia.
Desde que finalizó el marco temporal de ayudas en julio de 2022, once de las 28 empresas que recibieron financiación pública han liquidado completamente sus préstamos. Entre ellas se encuentran Ávoris, Eurodivisas, Wamos, Rugui Steel, Ferroatlántica, Soho, Hesperia, Hotusa, Air Europa, Técnicas Reunidas y el Grupo Mediterránea. Las operaciones restantes siguen su curso de devolución, con la meta de recuperar la totalidad de la financiación pública otorgada.
Las cuentas anuales del FASEE correspondientes al ejercicio de 2025, publicadas por la Intervención General del Estado, detallan los resultados de gestión. Los ingresos ordinarios, generados principalmente por los intereses de los préstamos vigentes, sumaron 127,4 millones de euros.
Los gastos asociados a la gestión del fondo, incluyendo los servicios de consultoría financiera y jurídica externa, ascendieron a 6,9 millones de euros. Esto resulta en un beneficio neto de gestión ordinaria de 120,5 millones de euros. Siguiendo un criterio de prudencia, se mantuvieron las provisiones dotadas en ejercicios anteriores, añadiendo 260 millones de euros en 2025. El importe total acumulado de estas provisiones se sitúa en 424,8 millones de euros.




