La inflación en Madrid sube al 3,9% en julio por vivienda y transporte

Los precios de la electricidad, el gas y el transporte privado impulsan el IPC general, mientras los alimentos moderan su subida.

Primer plano de una moneda de euro española con un fondo desenfocado de una calle de Madrid.
IA

Primer plano de una moneda de euro española con un fondo desenfocado de una calle de Madrid.

La inflación en Madrid repuntó dos décimas en julio hasta el 3,9%, rompiendo la estabilidad de los meses anteriores, principalmente por el encarecimiento de la vivienda y el transporte.

La inflación en la Comunidad de Madrid no cede y, a pesar de una ligera moderación en alimentos, vestido y calzado, el Índice de Precios al Consumo (IPC) general aumentó dos décimas en julio, situándose en el 3,9%. Este repunte rompe una racha de tres meses de estancamiento en el 3,8%. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye elementos volátiles, descendió tres décimas hasta el 3,2%, marcando un cambio de tendencia.
Los principales impulsores del alza del IPC general son los gastos asociados a la vivienda y al transporte. La vivienda experimentó un incremento del 1,2% mensual y del 7,1% anual, mientras que el transporte subió un 2,5% mensual y un 5,9% anual. El fin de las ayudas gubernamentales a los productos energéticos ha provocado un fuerte repunte en los precios de la electricidad y el gas (3,3% mensual y 8,0% anual), así como en el transporte privado (5,3% mensual y 10,7% anual). La conservación de la vivienda también se ve afectada por la nueva tasa de basuras, que ha incrementado los costes un 11,6% anual.
La cesta de la compra ofrece un ligero alivio, con los alimentos y bebidas no alcohólicas depreciándose un 6 décimas en julio. Sin embargo, productos básicos como los huevos (+16,8%), el pescado (+10,6%) y la carne de ovino (+10,3%) siguen registrando precios significativamente más altos que hace un año. En contraste, las frutas frescas (-4,6% mensual) y las legumbres y hortalizas (-2,3%) son más baratas.
Como consecuencia de esta situación, las familias madrileñas continúan perdiendo poder adquisitivo. La subida salarial media pactada por convenio, que afecta a más de 800.000 trabajadores en la región y es la segunda más baja del país, se situó en el 2,7% en julio, quedando cinco décimas por debajo de la inflación subyacente. María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid, ha señalado que "las ayudas fiscales pueden aliviar los bolsillos de los madrileños de manera puntual, pero lo que realmente hace falta es una política fiscal valiente, capaz de responder automáticamente a los vaivenes de los mercados". Añadió que "los salarios crecen menos que los precios y las personas trabajadoras sufren para llegar a fin de mes", por lo que su sindicato insiste en "que la subida de los salarios debería estar vinculada por ley al alza del coste de la vida".