Este miércoles, el primer vehículo de la EMT con el sistema exterior antiatropello (EAS) comenzó a operar en las calles de Madrid. Se trata de un proyecto piloto al que se unirá un segundo autobús en las próximas semanas para validar su funcionamiento y utilidad.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, presentó esta innovadora solución tecnológica. El sistema EAS utiliza un conjunto de sensores ubicados en puntos estratégicos del autobús, como el área frontal y el lateral izquierdo, para detectar situaciones de riesgo potencial.
La tecnología está diseñada para alertar sobre peligros, especialmente cuando el tamaño del autobús obstruye la visibilidad de peatones que intentan cruzar o de vehículos que circulan por el carril contiguo. En estas circunstancias, el sistema activa dispositivos externos que emiten alertas visuales y acústicas.
Desarrollado por la empresa Citylife, el sistema EAS distingue entre tres niveles de riesgo: peligro potencial (parpadeo ámbar), riesgo inminente (parpadeo rojo) y ausencia de riesgo. Su diseño universal, con señales luminosas y pictogramas específicos, lo hace adaptable a cualquier ciudad y modelo de autobús.
Una de las principales ventajas del EAS es su capacidad para señalar el riesgo exacto en el punto donde se origina, lo que resulta crucial en vehículos de gran longitud. Además, su activación es completamente automática, sin requerir intervención humana.
Con esta nueva tecnología, la EMT Madrid y el Ayuntamiento buscan mejorar la convivencia en las calles, reforzando la seguridad de peatones y otros vehículos. Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo continuo por la seguridad, que incluyó un proyecto piloto previo entre julio y diciembre de 2023 con Sistemas ADAS. Dicho prototipo se integró en 50 autobuses Solaris de la flota madrileña, demostrando ser un avance significativo en la protección de los usuarios.




