La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid) ha puesto fin a su plan de enajenar durante 20 años las instalaciones del Centro de Operaciones de La Elipa. En su lugar, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado la licitación del proyecto y su construcción, según se comunicó oficialmente. Este cambio de estrategia se produce después de que la primera licitación fracasara.
El coste estimado del proyecto se ha reducido significativamente, pasando de 366 millones de euros a 134 millones (sin impuestos incluidos). Las obras, que se espera que comiencen si la nueva licitación tiene éxito, tendrán un plazo de ejecución de 32 meses. Este periodo abarca cinco meses para la redacción del proyecto, 24 meses para la construcción y tres meses finales para la puesta en marcha y obtención de permisos.
Las nuevas instalaciones de La Elipa estarán diseñadas para albergar 318 autobuses eléctricos. Ocuparán una superficie de 32.200 m² y contarán con 4.732 paneles fotovoltaicos en el techo, capaces de generar más de 2 megavatios (MW) de potencia. Esto contribuirá a la eficiencia energética y al objetivo de cero emisiones del centro. Se instalarán 318 pantógrafos para la carga de los autobuses, incluyendo 20 articulados, y una subestación eléctrica de hasta 20 MW para garantizar una recarga eficiente.
La renuncia a la privatización ofrece una perspectiva para los 1.240 empleados que fueron reubicados en marzo de 2022 desde La Elipa a las cocheras de Fuencarral. El traslado se debió a la anunciada renovación y electrificación de las instalaciones, que han experimentado pocos avances desde entonces en el recinto inaugurado en 1971.
La paralización de la actividad en las cocheras se ha desarrollado en dos fases. Hasta finales de 2024, el Ayuntamiento justificó las demoras por un proceso de "descontaminación" del área. Posteriormente, el Consistorio inició la preparación de un proceso de externalización, detallado en el Plan de Contratación de EMT para 2025. Este plan preveía un contrato de 20 años y 400 millones de euros para construcción, explotación y mantenimiento, además de otro contrato de seguimiento. Todos estos planes fueron anulados por la falta de empresas interesadas en el anterior concurso.




