Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, la caída en Madrid fue del 3% interanual, en contraste con el 0,51% registrado a nivel nacional. A pesar de esta diferencia, el ritmo de descenso en la región se moderó significativamente en comparación con enero, cuando la contracción fue mucho mayor.
El mercado de la vivienda en la capital se caracterizó por el predominio de la vivienda libre y usada. De las 6.716 operaciones, 6.362 correspondieron a inmuebles de mercado libre, mientras que solo 354 fueron de protección oficial. Asimismo, 5.243 transacciones se realizaron sobre viviendas ya existentes, frente a 1.473 de obra nueva, lo que subraya la escasez de nuevas construcciones.
Más allá de las compraventas, la actividad inmobiliaria en febrero incluyó un total de 11.191 operaciones sobre viviendas, sumando herencias, donaciones y permutas. Si se amplía el análisis a todas las fincas urbanas, Madrid transmitió 19.248 propiedades, de las cuales 11.973 fueron compraventas y el resto se distribuyó entre herencias, donaciones y otros mecanismos.
A nivel nacional, el mercado inmobiliario mostró un enfriamiento general, con una bajada del 0,5% interanual en la compraventa de viviendas, totalizando 59.689 operaciones. Este es el segundo mes consecutivo de retrocesos en España, afectando tanto a la vivienda libre como a la protegida, aunque con variaciones entre las distintas comunidades autónomas.




