El Gobierno ha dado luz verde a un plan destinado a mejorar la seguridad del servicio de alta velocidad en España. Este plan surge como respuesta a los recientes accidentes ocurridos en el corredor Madrid-Sevilla y busca fortalecer el sistema ferroviario nacional y sus protocolos de actuación ante circunstancias excepcionales. Tanto ADIF como el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se han comprometido a trabajar para la mejora del sistema y la recuperación de la confianza ciudadana en la Alta Velocidad.
El plan contempla ocho apartados, con un fuerte enfoque en la innovación tecnológica. Se creará un nuevo software para los centros de control que incluirá alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, checklists de validación y una ergonomía visual mejorada para facilitar la comprensión de la ubicación de los trenes y el estado de las vías. Además, se desarrollará un agente de Inteligencia Artificial y un gemelo digital de la red para supervisar el sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores, con el objetivo de minimizar el fallo humano.
Se finalizará el despliegue total del ERTMS N2 en la línea Madrid-Sevilla, y se realizará una auditoría extraordinaria de sus sistemas de seguridad por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Hasta que estos trabajos se completen, previsiblemente a principios de 2027, se reducirán las frecuencias en esta línea. También se modificarán los protocolos de gestión para introducir mecanismos de validación cruzada, de modo que las decisiones en momentos de circulación 'degradada' sean supervisadas y validadas por al menos un segundo controlador humano. Se revisará la normativa y operativa del sistema por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y se estudiará la implantación de medidas de seguridad pasiva adicionales en los vagones.
En el ámbito de los recursos humanos, el plan prevé la mejora de las condiciones laborales de los controladores y el refuerzo de plantillas, siguiendo los acuerdos con los agentes sindicales. Se modificará el artículo 38 del RDSOIF para adecuar el desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico y se extenderán los protocolos de control de fatiga a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias. Asimismo, se ampliarán los mecanismos de formación continua para los controladores, incluyendo mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares.




