El informe 'Inclusión Financiera en el medio rural' del CIS, realizado a 1.597 personas en municipios de menos de 5.000 habitantes, indica que el 76,9% de la población rural utiliza habitualmente la banca online o la aplicación de su banco. La mayoría de los residentes rurales (94,2%) dispone de productos bancarios básicos, como tarjetas de débito o crédito, y los pagos digitales, como Bizum, son frecuentes para casi la mitad de los encuestados (48,8%).
Sin embargo, el estudio señala una clara brecha generacional en el uso de servicios digitales. Mientras que el uso de la banca online supera el 75% hasta los 64 años, desciende al 29,2% entre los mayores de 75 años. En el caso de Bizum, la diferencia es aún mayor, con un uso del 92,7% entre los jóvenes de 18 a 24 años frente al 10,9% en los mayores de 75.
La falta de habilidad digital, más que el acceso a la conexión a Internet (considerada buena o muy buena por el 69,2%), es el principal obstáculo. Un 31,0% de los encuestados declara poca o nula habilidad para realizar gestiones bancarias por Internet, y el 55,7% reconoce un bajo nivel de conocimientos financieros. Entre quienes no usan la banca online, las razones principales son la preferencia por acudir a la oficina (39,0%) y la inseguridad o miedo al fraude (25,1%).
El cajero automático se consolida como un canal clave en el medio rural, siendo el medio habitual de retirada de efectivo para el 84,9% de los usuarios. La falta de cajeros cercanos es un motivo de no uso para el 14,3% de quienes no los utilizan.
La oficina física bancaria ha dejado de ser el canal habitual para la mayoría, con solo un 31,8% de los residentes acudiendo regularmente. Las principales razones para no ir son el uso de canales online (33,2%) o cajeros (19,4%), aunque la ausencia de oficinas cercanas (19,1%) o las dificultades de horario y cita previa también influyen.
Los servicios de atención a personas mayores ofrecidos por las entidades bancarias son poco conocidos. Alrededor del 30% de los mayores de 65 años que acuden a su oficina desconocen si se ofrecen servicios como caja con horario ampliado, atención preferencial o personal específico para ellos. Como excepción, el 83% confirma que su sucursal ofrece acompañamiento al cajero automático si es necesario.




