El presidente de Talgo, José Antonio Jainaga, anunció que el acuerdo con Renfe, vinculado a las entregas del proyecto Avril, está a punto de concretarse. Esta negociación es fundamental para eliminar la incertidumbre financiera que arrastraba la empresa debido a los retrasos en este programa. Jainaga defendió ante los accionistas una nueva etapa de estabilidad y crecimiento industrial para la compañía.
El principal compromiso de Jainaga es el aumento de la capacidad industrial. Talgo invertirá en sus fábricas de Rivabellosa (Álava) y Las Matas (Madrid), con el objetivo de "duplicar la capacidad productiva antes de finales de 2028". Este crecimiento ya se ha traducido en la contratación de más de 200 personas, aunque la empresa señala dificultades para captar perfiles industriales específicos y la necesidad de reforzar la ingeniería.
La compañía también está desarrollando un nuevo plan estratégico que definirá los productos clave para la próxima década, los mercados prioritarios (con foco en Europa central y del este) y las capacidades industriales necesarias. La entrada reciente en el accionariado del consorcio Finkatuz, las fundaciones BBK y Vital, y la SEPI, junto con el propio Jainaga, garantizan la estabilidad financiera y el refuerzo del balance de la empresa.
Talgo ha incrementado sus fondos propios en 150 millones de euros y ha formalizado financiación por 770 millones. Para 2026, prevé ingresos "por encima" de los 700 millones de euros y un crecimiento del ebitda. La cartera de pedidos ha alcanzado un récord histórico de 6.307 millones de euros, impulsada por contratos recientes con operadores como FlixTrain, Deutsche Bahn y DSB, además de pedidos de Arabia Saudí y Suecia.




