La estrategia industrial de Antonio Filosa está dando sus frutos para Stellantis, que anunció un aumento del 12% en las entregas de vehículos a nivel mundial en el primer trimestre, alcanzando los 1,4 millones de unidades. Este crecimiento se atribuye en gran parte a la apuesta por los coches de combustión, una decisión que también se refleja en la planta de Vigo, donde se prolongará la producción de modelos a gasolina.
En Europa, las ventas de Stellantis crecieron en 69.000 unidades, rozando las 637.000 entregas, lo que representa un aumento del 12%. Marcas como Fiat, Opel y Citroën contribuyeron a este impulso. Además, la colaboración con Leapmotor, a través de su 'joint venture', también jugó un papel crucial, con entregas que se dispararon en el último año. Los volúmenes de vehículos comerciales ligeros se mantuvieron estables, mientras que los turismos vieron un incremento gracias a los nuevos lanzamientos.
Fuera de Europa, el crecimiento también fue significativo: un 17% en Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y México), un 11% en Oriente Medio y África, un 4% en Sudamérica y un 15% en la zona Asia Pacífico. Estas estimaciones de entregas consolidadas se refieren al primer trimestre de 2026 e incluyen vehículos entregados a concesionarios, distribuidores y directamente a clientes.
La planta de Vigo, líder en España y dentro del grupo con cerca de 600.000 coches anuales el año pasado, continuará con la producción de coches diésel y gasolina, como el modelo 2008. Mantendrá la plataforma industrial actual hasta 2032, más tiempo del previsto inicialmente, debido a una revisión de la estrategia de electrificación del grupo. El retroceso del vehículo eléctrico fue un factor clave en las pérdidas de 22.300 millones de euros registradas por la compañía el año pasado. La factoría de Balaídos tiene asignada una nueva plataforma, la STLA Small, para la producción de vehículos eléctricos a partir de 2027.




