La compañía Oresa, con sede en la ciudad olívica, está en el punto de mira de la Guardia Civil de Pontevedra como parte de una operación que ha desarticulado una red dedicada al fraude a través de contratos de alquiler de vehículos industriales. Esta situación ha salpicado a la constructora, que recientemente abandonó diversos proyectos municipales en concellos como Pontevedra, Marín y Vigo, alegando dificultades económicas.
La crisis financiera de la firma se hizo patente cuando paralizó los trabajos de la senda peatonal y ciclista en Marín. En este mismo municipio, Oresa también dejó pendientes deficiencias en obras de la rúa de A Ponte y no ejecutó el mantenimiento del firme en ocho viales rurales. Los contratos rescindidos en Marín sumaban más de 900.000 euros. Por su parte, en Pontevedra, la empresa renunció a las obras del parque de Doce de Novembro, adjudicadas por más de 643.000 euros. Ante esta situación, el Concello de Marín contrató de urgencia los trabajos pendientes para adecentar la zona antes del verano, mientras que el Concello de Pontevedra anunció que adjudicará también de forma inmediata la obra del parque.
La investigación, dirigida por un juzgado de Barcelona, ha revelado un complejo entramado societario con sedes en Barcelona, Pontevedra y Vigo. Utilizaban empresas pantalla para adquirir vehículos mediante contratos financieros fraudulentos, dejando de pagar las cuotas mientras seguían explotando la flota. Operaban al margen de la legalidad con sociedades sin actividad real para ocultar el destino de los vehículos.
La Guardia Civil detuvo a dos empresarios por orden judicial, mientras que otra persona está siendo investigada como administradora de varias empresas vinculadas a la trama. Las autoridades lograron recuperar una importante flota de vehículos, cuyo valor asciende a más de 1.500.000 euros. La investigación se inició en octubre de 2024 tras interceptar en Sanxenxo un vehículo denunciado por apropiación indebida en Madrid. Posteriormente, se localizaron otros vehículos en circunstancias similares, incluyendo un turismo de alta gama y varias furgonetas en una nave a las afueras de Pontevedra ligada a la constructora investigada.




