Recientemente, la ciudad acogió diversas reuniones y conferencias impulsadas por la empresa, que destacaron su sistema como un referente exportable a otros países. Esta distinción se debe tanto a su eficiencia como a su capacidad de adaptación a las nuevas exigencias.
“"Lugo tiene una depuradora muy moderna, unas infraestructuras muy punteras y hace falta tener una gestión muy avanzada como tenemos nosotros para poder sacar el máximo rendimiento y mejorar la calidad del agua."
La compañía subraya que el modelo de Lugo es un ejemplo de gestión avanzada, especialmente en la parte de vertido, y que la integración de todo el ciclo integral del agua, junto con la experiencia y la digitalización, aporta un valor añadido significativo. La ciudad es considerada un modelo piloto exportable, con unas infraestructuras de tamaño y un compromiso municipal con el cuidado del agua que la hacen destacar.
La estrategia de gestión, denominada Blue Sphere, representa una visión de futuro que ya es una realidad para la empresa, que lleva más de dos décadas digitalizando sus procesos y seis años empleando inteligencia artificial. Esta aproximación permite a la compañía diferenciarse de sus competidores, posicionándose como la más digital del sector.
En Lugo, la aplicación de esta estrategia se traduce en numerosos sistemas de gestión de software de activos que proporcionan información en tiempo real sobre la depuradora. Esto permite anticiparse a problemas, como el control del caudal de agua en episodios de fuertes lluvias para evitar vertidos al río. La red de alcantarillado, depuradora y potabilizadora cuentan con sensores que facilitan una toma de decisiones más rápida y precisa.
La depuradora de Lugo, diseñada para absorber el crecimiento de la ciudad, es una infraestructura modelo que requiere actualizaciones continuas para cumplir con la normativa europea y los principios de economía circular y sostenibilidad. Ante el cambio climático y el crecimiento poblacional, la reutilización del agua y la reducción del consumo energético serán medidas cruciales para garantizar el acceso universal a este recurso.
La compañía también destaca la necesidad de mayor inversión en infraestructuras hídricas en España, donde el índice de desertización es elevado y se prevé escasez de agua para 2050. La tarifa del agua en el país es significativamente inferior a la media europea, lo que dificulta la financiación de estas mejoras. Aunque la concienciación social sobre el valor del agua es creciente, subrayan la importancia de una mayor voluntad política para afrontar los desafíos futuros.




