Este espacio, fundado en los años sesenta, ha visto cómo el cierre de la salida de Gutiérrez Mellado hace tres años redujo significativamente el flujo de personas. Según Mari Cruz Simar, dependienta de la Boutique Noelc, esta vía era crucial para el tránsito hacia la Oliva, especialmente en invierno, y su clausura ha provocado una disminución notable de visitantes.
“"La situación no es nada clara, la gente no tiene iniciativa para montar nuevos negocios en las galerías porque tampoco hay ventas."
La Asociación de Comerciantes Galerías de la Oliva, que antes contaba con 56 negocios, ahora solo tiene 21, y la tendencia no es favorable. A pesar de que el Concello comunicó en 2023 la posibilidad de establecer una zona de servidumbre de paso, la realidad de las galerías ha empeorado, llevando al cierre de muchos establecimientos y a la proliferación de carteles de 'Se alquila'.
Mari Cruz Simar también subraya que las ventas han disminuido desde el cierre de la puerta, ya que antes las excursiones pasaban por las galerías para ir hacia la Peregrina, mientras que ahora el tránsito se concentra en las calles Michelena y Benito Corbal. Antonio Santiago añade que las galerías eran un punto de unión para los vecinos de Pontevedra, aportando diversidad a la zona, pero ese vínculo se ha debilitado.
A pesar de la difícil situación, algunos negocios resisten gracias a la clientela fija. La esperanza reside en una operación inmobiliaria liderada por Culmia para construir 45 viviendas de lujo en el eje Michelena-Gutiérrez Mellado. Esta iniciativa, de llevarse a cabo, podría reactivar la actividad comercial en las galerías, según Antonio Santiago. Además, algunos nuevos negocios, como la escuela de barre Onda y el estudio de arte de Alex Corvín, han abierto recientemente, y la familia Corbal, propietaria de las instalaciones, estaría trabajando para que vuelva a haber bajos comerciales en la zona.




