El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Pablo López, acompañado por el alcalde de Vilanova de Arousa, Gonzalo Durán, visitó esta mañana las estaciones de servicio beneficiadas por esta línea de ayudas. La aportación total de la Xunta supera los 40.000 euros y permitirá la instalación de desfibriladores eléctricos, grupos electrógenos y nuevos sistemas informáticos.
Estas ayudas se enmarcan en el compromiso de la Xunta con el apoyo a los pequeños y medianos empresarios del rural y con la modernización tecnológica de las empresas gallegas. El delegado territorial destacó la importancia de "apostar por la digitalización de las empresas rurales" y agradeció la confianza de los empresarios que "arriesgan su patrimonio para crear riqueza, generar empleo y hacer crecer Galicia".
A nivel territorial de Pontevedra, estas ayudas beneficiaron a un total de 19 áreas de servicio, con una inversión cercana a los 160.000 euros.




