El informe de impacto ambiental, publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el pasado 1 de junio, fue promovido por la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao. La instalación ocupará una superficie de 12,89 hectáreas dentro del recinto portuario y contará con 36.000 módulos fotovoltaicos con una potencia pico conjunta de 19,79 MW.
La energía producida se destinará al autoconsumo de las infraestructuras portuarias, con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar la eficiencia energética. El proyecto se tramitó mediante una evaluación de impacto ambiental simplificada, tras analizar las alegaciones y consultas a diversos organismos, incluyendo Patrimonio Cultural, Augas de Galicia y el propio Ayuntamiento de Ferrol.
El principal desafío ambiental identificado es la proximidad a la zona protegida Rede Natura 2000 ZEC Costa Ártabra. Los estudios realizados, que incluyeron seguimiento de avifauna y quirópteros, confirmaron la presencia de hábitats de interés comunitario, aunque ya muy degradados por la construcción previa del puerto. No se prevé una ocupación directa de la ZEC ni afecciones significativas a especies protegidas como el escribano palustre o la nutria.




