La Denominación de Origen Rías Baixas vivió este jueves, 14 de agosto, el inicio de la que ya se considera la vendimia más temprana de su historia. Bodegas como Mar de Frades, situada en el Concello de Meis, ya explotan sus plantaciones en Vedra, dentro de la subzona productora Ribeira do Ulla.
Esta anticipación, que deja atrás las recolecciones de octubre y septiembre de otros años, se debe a las condiciones meteorológicas predominantes, con una notable ausencia de lluvias en las últimas semanas que ha acelerado la maduración de la uva. La directora técnica de Mar de Frades, Paula Fandiño, confirmó la sorprendente maduración temprana y señaló que otras bodegas no tardarán en sumarse a la recolección.
La campaña se presenta con "uva abundante y de gran calidad", según Fandiño, un optimismo compartido por pequeños viticultores y bodegas familiares. Productores con viñedos en San Martiño de Meis, cuya uva se destina a la cooperativa Martín Códax en Cambados, también inician la recolección este fin de semana, destacando la buena maduración y acidez equilibrada de la uva.
La vendimia será escalonada, con bodegas como Laureatus (San Martiño de Meis) comenzando este lunes, Granbazán (Vilanova) el 24 de agosto, y Lagar da Condesa (Caldas) el 25. La empresa Docamende Servicios Agrarios también prevé una quincena de trabajo intenso para sus 75 empleadas a finales de agosto.
La zona de Portas será uno de los puntos de inicio, a diferencia de otros años, debido a la mayor acidez de la uva detectada en parcelas de Caldas y Barro. Otras firmas como Terra de Asorei (Meis) y Pazo Rubianes (Vilagarcía) reservarán su recolección para la primera semana de septiembre.
Las previsiones apuntan a registros históricos, acercándose a los 50 millones de kilos de uva. El año pasado, la DO Rías Baixas alcanzó los 47,5 millones de kilos, resultando en casi 33 millones de litros de vino calificado. Las subzonas de Val do Salnés y Condado do Tea fueron las de mayor producción, seguidas por O Rosal, Ribeira do Ulla y Soutomaior.
Estas cifras provienen de la explotación de alrededor de 24.000 parcelas que suman 4.800 hectáreas, en manos de casi 5.000 viticultores. La mayor parte se concentra en Val do Salnés, seguida por Condado do Tea, O Rosal, Ribeira do Ulla y Soutomaior.




