A partir de este miércoles, el IVA vuelve al 21% y se inicia la retirada progresiva de las bonificaciones en el Impuesto Especial de Hidrocarburos. Esta medida supone una presión al alza que afectará directamente al bolsillo de los conductores durante la operación salida del verano.
Las estimaciones indican que llenar un depósito medio de gasolina costará entre cinco y seis euros más, mientras que en los vehículos diésel el sobrecoste rondará los tres euros. Ante este escenario, la elección de la estación de servicio se convierte en un factor clave para el ahorro.
Los datos oficiales del Geoportal de Hidrocarburos reflejan diferencias significativas en el municipio de Pontevedra, llegando a los 18 céntimos por litro en gasolina y a los 22 céntimos en diésel entre las opciones más económicas y las más costosas.
La retirada de las ayudas fiscales continuará de forma escalonada en los próximos meses, aunque el decreto vigente permite su reactivación si se registran repuntes bruscos en los precios energéticos globales.




